Alto Orfebre de Edladolndë

"Por la presente tengo el honor de conceder a Hinuden Fëahelec el titulo de Alto Orfebre de Eldalondë."

Óron Mornen, Rey de Númenor.
Smial de Númenor

Nombre:
Lugar: Edhellond, Valencia, Spain

16.10.06



Hay que jod---. Tanto tiempo trabajando con materiales del pleistoceno es lo que tiene. He tardado dos semanas en darme cuenta de que no hacía falta conseguir un marco para mantener el pergamino recto para luego conseguir una camara digital y hacerle una foto para luego pasarla al ordenador y así poder ponerla en el blogg..... ¡pero si yo tengo escaner!

No fué hasta anoche, cuando estaba cenando con Wilwarin Undómo y Pepe (un amigo común), que se me vino la luz. ¡Por cierto! Gran descubrimiento el de ayer. Resulta que Pepe es profesional de las tuberías (fontanero) y, por su trabajo, entiende de aleaciones de estaño/plata, de sopletes de acetileno y de sustancias varias para conseguir acabados limpios. Estuvimos charrando un rato (tampoco mucho porque Wilwarin se aburre con los fluidos metálicos) y a mi se me hizo la luz. Teniendo la posibilidad de acceder al acetileno, ya no es una utopía llegar a los 1100ºC necesarios para fundir el bronce... ¡Tremola DaVinci que arriba Hinuden!

Ahora solo me falta estabilizarme un poco de trabajo y de cosas personales y comaré por asalto una tienda, a la que ya le he echado el ojo, que vende herramientas y material de joyería.

Se acercan tiempos oscuros para los Imitadores Renegados...

2.10.06

¿Por qué yo?

Es muy curioso cómo todas las acciones que uno acomete en su vida, tarde o temprano, vuelven a uno mismo. Para bien... o para mal. Si te portas mal con una persona, con el tiempo lo lamentarás. Si despilfarras el dinero en vicios, al tiempo serás pobre. Si eres egoísta, hipócrita o cínico, al tiempo estarás solo y sin amigos... Pero si eres amable con tus semejantes, tendrás amigos. Si inviertes tus recursos para ayudar a los demás, tendrás grandes amigos. Y si das de tu tiempo, tu esfuerzo y cariño a tus semejante... tendrás hermanos.

Es por eso que, mientras escribo estas palabras, no acabo de entender por qué he sido yo el elegído. No soy el más alto, ni el más guapo, ni el más fuerte, ni el más amable... Solo intento no ser una carga para mis amigos y ayudarles en lo que esté en mi mano. Y es por esto que lágrimas de gratitud y de inmenso honor surcaron mi rostro cuando esos Grandes (cabritos) Numenoreanos, me escogieron mí. Me dieron el grandísimo honor de ser su amigo. Y, más que eso, me recompensaron sin que yo aún sepa qué he hecho para merecerlo.

Por muchas vueltas que de la vida. Por más que el tiempo corra y nuestros caminos (Eru no lo quiera) se distancien, jamás olvidaré que una vez tuve hermanos en la Tierra del Don. Pues la gratitud y cariño que os profeso atan mi alma a la vuestra. Y la única forma que tengo de demostrarlo es haciendo juramentos de hermandad eterna.

Que el Único bendiga el día en que un humilde (y amenudo cargante) dulendino fue acogido por los más Grandes Señores de los Hombres.

¡ Gracias, Númenor !

8.10.05

El Camino sigue y sigue

desde la puerta.

El Camino ha ido muy lejos,

y si es posible he de seguirlo

recorriéndolo con pie decidido

hasta llegar a un camino más ancho

donde se encuentran senderos y cursos.

¿Y de ahí adonde iré? No podría decirlo...